jueves, 9 de agosto de 2007

Pase por favor


- Señor pase primero. Le dije a un anciano que estaba detrás de mi en la cola del supermercado, después de todo tan sólo llevaba una sandía y unos tomates, mientras que yo llevaba la compra de toda la semana. –Muchas gracias, es que también tengo que llegar a prepararme la comida. Le sonreí por su comentario.

Cuando voltee la cara a la cola me percate que había dos ancianos más con unas cuantas cosas para comer ese día viéndome con cara de insinuación para que los dejase pagar primero. Me di cuenta que si dejo pasar ancianos en el super el que va a dejar de comer soy yo, y más en una ciudad como Madrid y en un Barrio como el mío donde está lleno de gente de la tercera edad.

Por cierto, las dos ancianas que me decían majo que vivían en el 6º de mi edificio ya no las he visto más desde aquel post que escribí ya hace tiempo.